PVC. Toxico en el día a día
Botellas de agua mineral, juguetes infantiles, tupers para microondas... Muchos de estos útiles se crean a parti
r de PVC: toxico, no reciclable, que supone un riesgo para la salud del consumidor y para el medio ambiente.
El tamaño de la industria del PVC ha limitado la actuación de los gobiernos, que buscan un equilibrio, pues les seria imposible eliminar la producción por completo de estos productos.
Toxico... ¿por qué?
En la fabricación del PVC se utilizan, entre otras sustancias nocivas, el Cadmio, la mas peligrosa. Su poder de asimilación en el organismo es muy alto y no se elimina posteriormente. Una exposición continuada a este metal tiene efecto cancerígeno, y produce deterioros hepáticos y renales, problemas estomacales, diarreas, bronquitis crónicas, anemias, aumento de la presión sanguínea, disminución de la respuesta inmunológica, proteinuria y cálculos renales, entre otras patologías.
¿Peligroso para el medio ambiente?
El mayor riesgo se da en su eliminación: solo se puede eliminar incinerándolo, generando grandes cantidades de sustancias cloradas que contaminan el aire, el suelo, y el agua, perjudicando al equilibrio medioambiental, y llegando de nuevo a nuestros organismos a través de ese agua, o de las plantas cultivadas que lo absorven.
¿Cómo distinguirlo?
Las botellas de agua de PVC llevan un distintivo, el nº 3, en su base. Si la botella no lleva distintivo alguno, seguramente también sea de PVC.
Los tupers de PVC suelen ser de colores chillones y llamativos, pues permite añadir coloraciones fácilmente.
Tener presente esto y cuidar que el agua que bebamos no vaya en plásticos de PVC beneficia nuestra salud, y es un acto sencillo y rápido.















Incluso en presencia de su amo, el felino hará siempre lo que quiera. Hace del hogar su morada, que compartirá con su dueño, pero que no tendrá cabida para huéspedes ocasionales, antes de que sean meticulosamente examinados.
















